Entrevista a Pablo Calvo @BIKECANINE
  • En 2015 decidiste “dejarlo todo” y viajar por el mundo con tu bici, la tienda de campaña y tu perrita Hippie, pero antes de tomar esta decisión ya tenías una fuerte conexión con el ciclismo y hacías grandes retos con fines solidarios. ¿Recuerdas cómo empezó tu afición? ¿Practicabas otros deportes además del ciclismo?
  • Siempre me han gustado los deportes desde el balonmano hasta el skate, snow, correr con mi perro… Desde pequeño aprendí a montar en bici y me encantaba pasear por mi pueblo en bici. 

    Mi conexión con la bici pues fue en el año 2010 cuando hice mi primer viaje en bicicleta de Gijón a Santander pero sin ninguna intención de nada, solo por probar algo diferente. El segundo fue desde Sevilla hasta Gijón, ya mejor equipadoy más planeado, no tan improvisado. Y bueno, ahí fue creciendo la bola de nieve hasta hoy.



  • Aunque tienes dos compañeras de viaje increíbles: Hippie y Pizza, sabemos que cuando vas rodando y especialmente si lo haces en soledad durante un tiempo prolongado, te encuentras con tus pensamientos y en ocasiones con tus mayores miedos. ¿Te gustaría compartirnos alguno de esos momentos y cómo los gestionas? ¿Sientes que viajando solo eres más exigente con tus propios objetivos que si viajaras acompañado?

  • De viajar solo a viajar acompañado, la verdad es que cambia completamente la experiencia del viaje. Me gustan las dos cosas y obviamente viajar acompañado tiene momentos divertidos sobre todo si son buenos amigos con los que estás viajando. Me gusta viajar acompañado, pero no por mucho tiempo porque al final soy una persona que le gusta mucho la libertad y viajar acompañado significa ceder. Me gusta el equilibrio entre las dos cosas. Me resulta más difícil pasar de viajar acompañado y solo y viceversa. Esa transición. Pero cuanto más viajes solo, más preparado estás. Como todo en la vida, cuanto más lo prácticas mejor se te da y viajar solo es una de esas cosas. Y merece mucho la pena romper esa barrera y viajar solo porque pasan cosas increíbles que no pasan cuando estás acompañado.

     



  • Todo empezó con “un viaje tonto” en bici desde Gijón hasta Santander y desde entonces, esta forma de vida te ha llevado a lugares increíbles: Cabo Norte (donde nació tu libro Expedición Cabo Norte), Georgia, Grecia, Turquía… Tal vez esta sea siempre la pregunta más difícil que se le puede hacer a alguien que ama viajar pero, ¿hay algún destino que te haya marcado especialmente?
  • Antes mi forma de viajar era diferente porque podía cruzar paises en dos dias pero no te puedo contar nada de mi experiencia ahi. Hacía kilómetros y he pasado por muchos paises pero no puedo decir que me hayan marcado. En Georgia he pasado año y medio y le tengo un cariño increíble. Es mi segunda casa. He pasado dos Navidades y conozco bien el país, su política, su gente. Ahora estoy en Turquía y también es un país que me encanta: es perfecto para viajar en bicicleta y tiene una historia muy interesante, la gente es súper abierta y tiene un paisaje precioso. También guardo cariño a Albania después de vivir ahí 3 meses. Normalmente son los sitios donde he estado más tiempo viviendo los que más me han marcado.


  • Y por otro lado, ¿algún lugar en tu wishlist que te gustaría visitar y todavía no has podido?

  • Muchísimos. Me encantaría recorrer todos los países del mundo con tiempo para poder conocerlos. Me llama mucho la atención Alaska, toda la región de Patagonia, Mongolia, Nepal… En verdad, todos los países tienen algo que ofrecer. Ojalá me dé tiempo a seguir viajando e ir descubriendo todo nuestro planeta que es increíble.

     


  • Sabemos que uno de tus sueños por cumplir es tener un barco y seguir viajando “sin límites”. Cuando lo cumplas, ¿qué papel crees que tendrá la bicicleta para ti en ese momento?

  • Vengo de una ciudad costera, he sido socorrista y siempre he soñado con tener un velero antes de cumplir los 40. Ahora lo veo un poco complicado pero espero y deseo que se cumpla dentro de poco porque me encantaría seguir descubriendo el planeta desde el agua. Podría llevar la bici en un velero e ir parando en diferentes sitios, moverme con la bicicleta y volver al velero a visitar otro destino. Ese sería mi sueño. ¡Que voy a cumplir seguro! Porque los sueños están para eso, para cumplirlos.


  • Y por último, ¿qué consejo le darías a una persona que se acabe de comprar una de nuestras bicicletas y tenga ganas de irse con ella a recorrer el mundo?

  • No te lo pienses demasiado. Desde casa parece siempre más difícil y cuando estás ahí descubres que no era para tanto. Nada es tan peligroso ni tan complicado. No tengas ni miedo ni vergüenza a hacer algo porque eso frena nuestra libertad y no hay nada más bonito que la libertad.

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